Tuve dos experiencias recientes que me hicieron volver a preguntarme cómo hacemos para dar TODO en la vida, y de dónde sale esa fuerza por ganar. Cuando me refiero a ganar, me refiero a manifestar nuestros deseos dando lo máximo a cada momento, sabiendo que dejamos todo y no nos reservamos nada…

En el juego competitivo como es el tenis, he escuchado de amigas que hablan de sacar la fuerza desde el enojo contra el otro, y yo también lo he hecho, en especial una vez, que me dí cuenta que me robaron puntos. Sin embargo, no lo siento como una fuerza que se regenere ni perdure, ni que construya unidad y conexión en la vida, que es mi propósito.

Me puse a investigar que había entre yo y ganar y de ahí surge este post y pasos para que tú también lo descubras.

De inmediato, recordé una experiencia de kundalini yoga en parejas, donde sentados uno frente al otro, teníamos que, juntando palmas con palmas,empujar con toda nuestra fuerza “como si quisiéramos vencer al otro”. Yo lo hice, sacando mi fuerza de mi centro y estuve a punto de hacer caer al hombre contra el que empujaba. Cuando lo vi perder equilibrio solté la presión. Luego entendí que no quería lastimarlo, y él me admitió que no entendía cómo, pero él no había podido empujar y casi se cae. Había colchoneta así que si caía no se iba a lastimar.

En el tenis yo hacía lo mismo: si iba ganando en un partido, “dejaba” que me alcancen y luego volvía a repuntar, y luego a aflojar, como si ganar implicara un daño al otro. Claro que todo eso era de manera subconsciente, y cuando me di cuenta dije: “BASTA, eso no es real”. Mi miedo a “dañar al otro si le gano” es una falsedad, porque en un deporte competitivo cuando a mí me juegan fuerte, y en el máximo del otro, yo aprendo, y mejoro mi juego. Prefiero perder así, que cuando alguien me juega “suave”… no me gusta que me tengan “lástima”.

Con esta historia que a mí me ayudó a reconectar con ganar y jugar al máximo en el tenis, quiero mostrarte la clave que a ti también puede servirte para VIVIR DANDO TU MÁXIMO. La clave está es RECONOCER qué se interpone entre tú y JUGAR CON TODO, GANAR. No porque eso te hagamejor que el otro (como persona) o más valios@, sino por el placer de conseguir un resultado dando lo máximo de ti.

 

Te ayudo con algunas ideas que pueden estar bloqueándote:

  • Miedo a destacar por la creencia que eso no está bien, no es educado o correcto à Es una falsa modestia que sólo opaca tu brillo.
  • Miedo a que el que no destaca, por que tú sí, se sienta triste à cada persona es 100% responsable de sus emociones, porque simplemente NO es posible controlar como otro se siente.
  • No dar lo mejor de tí porque pones “cuidar a todos” antes que a tus sueñosà si tu no te honras, es sólo una excusa, deja de mentirte y hazte cargo.
  • Miedo a que ganar no sea espiritualmente elevado, ya que la competencia está asociada a niveles bajos de conciencia à quién te dijo que sólo vives en planos superiores de conciencia, TODO está integrado. Sí es Uno y sí estás unido al todo, por ende lo que te hace bien le hace bien al resto, porque honra el potencial divino y creativo en tí y por ende en todos. Además, que vivas espiritualmente en el Pent House, no te hace excluyente de visitar el piso 2 sabiendo que puedes hacerlo con la sabiduría y compasión del “cielo”.
  • Alguna otra creencia que te hayan enseñado o demostrado que no te permita DAR TODO DE TÍ y GANAR en la vida.

Una vez que lo reconoces haz esto:

  1. Nómbralo, escríbelo, cuenta la historia… “No me permito ganar o no doy todo para ganar porque me cuento la historia que…y eso me hace sentir… “
  2. Entiéndelo, porque hay buenas razones para hacer lo que haces. ¿Qué intentas proteger o lograr con eso? ¿Dónde, cuándo, de quién lo aprendiste? ¿Es real? ¿Te está sirviendo? ¿Es lo más amoroso para todos?
  3. ELIGE qué tendrá más importancia, si vivir a pleno o quedarte “en el molde por miedo a…”. Trae tu verdad y escríbela a modo de slogan. En mi caso es: “ganar al tenis promueve el aprendizaje de todos y honra mi Ser”
  4. Úsalo cuando caigas en el hábito antiguo para RECODIFICAR el patrón mental.

¡Y esto va para todo en tu vida!

Una última historia personal para ejemplificar esto: cuando estudiaba ingeniería industrial, cada semestre publicaban en una lista en la pared de la escalera principal (aun lo tengo vívido en mi mente), el ranking de los estudiantes según sus calificaciones totales. Recuerdo que corríamos a ver cómo nos había quedado el promedio. Yo casi siempre estaba satisfecha conmigo porque yo tenía un solo objetivo: estar encima de 8 (en una escala de 10) lo cualme permitiría:

1. Obtener el resultado que demostraba el esfuerzo que hacía por estudiar, practicar, prestar atención,
2. Me darían el diploma de honor al terminar la carrera y no tan consciente en ese entonces:
3. Cumpliría el sueño trunco y además le ganaría a mi papá, quien siempre se lamentó “que casi había llegado al diploma de honor sin lograrlo”. Más allá de cuan “maduras” eran mis motivaciones, me pasó que una vez quedé en 6to puesto (éramos muchos más de 400 estudiantes en todas las ingenierías del ITBA, una universidad considerada “exigente”).

Ese día, un amigo y compañero que siempre había estado antes que yo, se fijo y se enojó, diciendo que no podía ser, que debía haber un error, y ofuscado se fue a hablar con algún profesor. Yo me sentí culpable, triste, porque pensé que yo le había generado eso. En ese momento no sabía que sus emociones eran 100% su responsabilidad. No es casual que yo luego solté un poco y mi promedio bajó hasta que, al graduarme, quedé justo en el puesto 9, y mi amigo antes que yo.

Cumplí mi objetivo y sí recibí el diploma de honor, encima de estar en el TOP10, pero casiiiii lo pierdo… Así igual me estuvo pasando en el tenis, gano por las justas, y la mayoría de veces he perdido por poquito como si eso me confirmara que hice un gran esfuerzo, pero no le hice “daño” al otro.
Me genera un poco de enojo conmigo darme cuenta de esto. Y a la vez que gratitud y liviandad, sabiendo que ahora DESCIFRÉ un código interno que me estaba RETENIENDO de ganar, ¡¡de dar TODO de mí!!.

Te invito a que descifres tú también y recodifiques ese patrón mental, emocional e histórico que no te permite dar todo y vivir a pleno.

Cuéntame que descubres y si necesitas ayuda aquí estoy para servirte.

Con amor y gratitud, y más empoderada luego de este post, te saludo

Denise.

 


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