Las mujeres tenemos más capacidad para asimilar mayor diversidad de información al mismo tiempo. En estudios de neurociencias descubrieron que ante un estímulo, nuestros cerebros parecen prenderse por TODOS LADOS, en cambio el de los hombres, se concentran en algún lugar. 

Esto puede ser evolutivo, ya que nos permite estar pendientes de nuestros hijos (aún de lejos) al mismo tiempo que hacemos un millón de otras cosas. 

Además, como queremos cuidar de nuestras relaciones, solemos estar conectadas a lo que otros sienten y piensan, lo que nos lleva a estar “en alerta” a señales sobre riesgos de desconexión posibles.

¡Esto se traduce en que dentro nuestro pasan MUCHAS cosas A LA VEZ!

Y muchas veces nos gana la cantidad de temas, lo que no nos permite enfocarnos y sacar adelante proyectos o tareas que son importantes para nosotras. Esto, sobre todo, pesa mucho a nivel trabajo y nuestra capacidad de éxito allí.

Lo importante es saber que, aunque tener el radar prendido es uno de los 12 hábitos que nos hacen menos eficientes y nos frenan de crecer, podemos CAMBIARLO.

Como dije: es un hábito y todo hábito puede transformarse creando nuevos circuitos neuronales en nuestro cerebro.

Una de las estrategias más EFECTIVAS que aprendí desde mis inicios en el coaching, allá por 2009, fue desarrollada por Chris Argyris, y se llama: DESTILAR o DISCIPLINAR LA COLUMNA IZQUIERDA.

Argyris hizo esta distinción (columna izquierda y derecha) al describir cómo las personas asignan su atención.

Mientras que en la columna derecha está lo que estás haciendo efectivamente: hablando con alguien, por ejemplo; en la columna de la izquierda están los pensamientos y observaciones al azar que corren por tu cerebro. Esos pensamientos generan emociones, que muchas veces van acumulándose en esa columna izquierda impactando negativamente lo que puedes hacer o decir. 

Sabemos que SUPRIMIR la columna izquierda, así como vimos con las emociones, NO funciona. Lo que sí funciona son 2 estrategias:

1: Re-interpretar y 2: usar la columna derecha para desintoxicar.

Por ejemplo, digamos que estás hablando con un compañero de trabajo y te cuenta que lo invitaron a participar en un grupo de líderes que recibirán un training súper especial de 6 meses donde podrán desarrollarse y lograr sus metas personas y laborales.

Mientras te lo cuenta, le vas preguntando y escuchando, pero en tu columna izquierda (CI) empiezan a aparecer algunos pensamientos del tipo:

“Qué raro, a mí no me invitaron”

“¿Será que no es para mi nivel? Pero si él tiene el mismo nivel, y tampoco es que le va mejor que a mí. ¿Qué será? ¿Será que mi jefe no supo de este training? ¿O serán otra cosas? ¿Será que no me considera apta? ¿Será que no me ve potencial? ¿Será que…?”

Y las emociones van fluctuando de alegría por lo de tu compañero, a sorpresa por no haber sido invitada, a celos, a desilusión, a indignación, enojo o injusticia, así hasta que hace 3 minutos que no escuchas lo que está contándote tu compañero y él tiene una mirada triste y te dice: “Perdón, ¿dije algo que te molestara?”. Y eso te devuelve al presente “No, no, es que… sorry, tengo que chequear algo hablamos luego”.

TODO eso que te pasó NO ES REAL, pero sí es REAL que te pasó, y que te afectó y que condiciona tus acciones, a menos que te empieces a dar cuenta EN EL MOMENTO.

 

  1. Re- interpretar sería algo así como que apenas empieza alguno de esos pensamientos que te incomodan: “No me tuvo en cuenta, ¿será que…?”. Pares y te digas: “Segura hay una buena razón que NO tiene que ver conmigo  o con cuánto valga yo para esto. Nota mental: consultarle a mi jefe que piensa del tema”. Y con eso vuelves al presente.

O, también prodrías:

  1. Destilar la CI con la CD: es decir,  traducir lo que te está pasando de manera ecuánime (o sea, sin atacar ni defender, sino con ánimos de aprender de ello). Podrías decirle a tu compañero: “Sabes que mientras me cuentas eso me viene la duda de por qué no me invitaron. ¿Tienes alguna idea de eso? Porque dentro mío siento una ametralladora de suposiciones que me hacen sentir celos y enojo, ¡imagínate! Y obvio no tiene que ver contigo, ¿será real esto que pienso?”. Lo más probable es que tu compañero te diga que te fuiste “de mambos”, o sea, que asumiste muchas cosas que no son ciertas y a lo mejor tienes una invitación en tu bandeja de spam, o que mejor consultes a tu jefe e incluso le pidas, como hizo él. Tal vez hasta te diga que él no estaba invitado pero lo pidió porque ¡escuchó a otro contarle de la oportunidad!.

 

Puedes evitar MUCHÍSIMOS problemas y cortar los temas a tiempo cuando destilas tu columna izquierda. Además, vas a encontrar que las personas que te rodean te ayudan a bajar a tierra y ser, no solo más razonable, sino también más amorosa contigo misma. 

¿Cómo te afecta tu radar encendido? ¿Hay algo de lo que te conté que puedas incorporar para mejorar?

¡Te leo!

Denise Dziwak.

Denise Dziwak. Biografia.Denise Dziwak trabaja como coach, consultora de negocios, conferencista y autora, habiendo publicado recientemente su libro Florecer en Familia. La Casa Interior.

Si quieres trabajar con Denise puedes ver su programa de coaching para Florecer AQUÍ.

Si quieres que te envíe recursos, tips gratuitos y nuestras novedades, ¡súmate al grupo de mujeres que ya están floreciendo!

¡Gracias por suscribirte a mi newsletter! Pronto estarás recibiendo novedades.