Brene Brown nos presenta su nueva investigación sobre el liderazgo, que:

un líder que genera impacto positivo, debe poder “contener o unir opuestos” (podcast con B.Obama). 

En esto comencé a pensar, cuando una amiga destacó en un chat que quise poner: “me gusta compartir” y terminé poniendo por error de tipeo: “me gusta “competir”. 

Cómo trabajamos en sesiones de coaching, le di lugar a todo lo que surgió de ese hecho y descubrí algo magnífico y EMPODERADOR que quiero compartirte: COMPETIR Y COMPARTIR son AMBOS necesarios para crecer y florecer. 

Te llevo a través de mi reacciones emocional/mental para que veas como arribé a esa conclusión y que tu también puedas lograr ser una líder que encuentra VALOR en aquellas “sombras” que descartamos como inapropiadas. En la sombra, como cuenta Dr. Robert Bismar-Wiener en su libro The upside of your dark side, hay poder y energía sin utilizar y que puede sernos MUY útil, y agregó yo, nos ayudan a convertirnos en nuestra mejor versión.

Descubrí esto en mi experiencia:

  • la voz del control, la crítica interior, del “debería”: yo “debería preferir compartir que competir” porque eso es lo que hacen las personas buenas.
  • la voz del desafío, rebeldía, también tenía miedo, pero no se no ser aceptada sino de ser restringida o encadenada: “a mi me gusta cuando compito, me siento poderosa, quiero poder ganar, superarme, lograr”

Ambos aspectos son parte de florecer, según el Dr Martin Seligman. En su modelo PERMA, el compartir y la conexión pueden impulsar relaciones positivas y la competencia puede impulsar el logro, que son ambas dimensiones del florecimiento

Por eso me pregunté: ¿Cómo puedo competir para lograr Y, a la vez, ser una buena persona (compartir, conectar, construir relaciones positivas) ?

La voz de la sabiduría interior (mi JEDI) me dijo:

Esto yo ya lo había aprendido cuando competí en tenis: yo puedo competir con honor, respetando mis valores, uno de los cuales es la conexión con el otro, incluso siendo contrincante, y ser mi mejor versión, la más poderosa. Si gano genial, porque al otro también le haré un bien, desafiandolo a ser SU mejor versión y aprender. Cuando a mi me ha pasado de no ganar, quedé feliz porque no sólo había dado todo, sino que había jugado con alguien que lo hizo mejor, y eso me motivaba a mejor. ¡Por eso siempre elegía compañeras que jugaran mejor que yo! 

Es decir que la competencia MOTIVA la superación. Y COMPARTIR el éxito, y el proceso hacia allí, no es sólo para unos, si lo definimos como: DAR NUESTRA MEJOR VERSIÓN y “dejar todo en la cancha”. 

Osea que COMPETIR y COMPARTIR pueden, y deberían ir de la mano con la MENTALIDAD DE ABUNDANCIA: hay éxito y superación para todos.

Si estamos utilizando nuestro #growthmindset sabemos que el camino del progreso y aprendizaje es hasta más importante que la meta, porque ese refuerzo positivo nos hace querer seguir avanzando. La meta es algo temporal y el éxito no puede ser nunca algo temporal o será efímero y no nos dará plenitud. 

Así es como puedo valorar esa alegría de ganar o perder tras una competencia y saber que también estoy compartiendo con los que compito, porque todos estamos juntos aprendiendo y si uno gana TODOS NOS ELEVAMOS! 

De vuelta a ti: ¿Cómo manejas la competencia? ¿Puedes UNIRTE a tu competidor con el espíritu de crecer juntos?

Creo que esta es una pregunta que todos debemos responder para construir una sociedad inclusiva.

Si tienes dudas sobre mi propuesta te recomiendo que leas el libro de Ayn Rand: El Manantial y luego programes un café virtual conmigo 🙂

Que tengas un gran día y gracias por compartir este espacio conmigo,

Denise

 

Si quieres que te envíe recursos, tips gratuitos y nuestras novedades, ¡súmate al grupo de mujeres que ya están floreciendo!

¡Gracias por suscribirte a mi newsletter! Pronto estarás recibiendo novedades.