Hace unos años, mientras me entrenaba como consultora para Korn Ferry Hay Group Perú, conocí una teoría sobre los tipos de habilidades laborales. Algunas profesionales son consideradas muy buenas en el trabajo de profundidad, es decir, que son expertas en algún área, tienen gran capacidad de inmersión en algún tema, de aprender y entender un tema en específico durante años, practicar y mejorar.

Otras se desempeñan mejor mientras tengan mayor amplitud, son generalistas, capaces de prosperar en diferentes ambientes y contextos, tienen una gran capacidad de adaptación y manejo de incertidumbres.

A veces el trabajo de profundidad tiende a ir de la mano con la introversión como preferencia para dirigir y recibir energía, mientras que el trabajo de amplitud está más relacionado a la extroversión pero no es un requisito previo, sólo coinciden (Indicador Myers-Briggs).

Mientras aprendía esto, recuerdo haber sido entrenada para buscar el TRABAJO DE AMPLITUD (generalistas) en ejecutivos de alto rango porque eso es lo que requiere manejar grandes ámbitos de trabajo, personas y responsabilidades.

Sin embargo, esto “parece” contrastar con la teoría de GRIT (garra), de Angela Ducksworth, porque dice que para tener éxito es clave perseverar tanto en un tema que te apasiona que profundizas en el haciéndote mejor día a día. Esto se parece más a las habilidades de un experto.

Mi opinión sobre esto es que necesitamos AMBOS, trabajo de profundidad (experto) y amplitud (generalista), para ser exitosas profesionalmente, ya sea como ejecutiva, emprendedora o en la vida diaria.

Si sólo sabemos hacer trabajo de amplitud y nuestro impacto sobre otros es muy superficial, sin saber mucho sobre ellos, no sabremos guiarlos.

Para esto tomo a mi esposo como ejemplo porque lo admiro muchísimo. Es un ejecutivo de alto nivel capaz de liderar grandes organizaciones y es muy bueno en trabajo de amplitud, sabe lidiar con cualquier tipo de crisis, entornos cambiantes, incertidumbre y cada vez que la vida le ha dado “limones”, ha hecho la mejor limonada del mundo.

También es muy bueno con el trabajo de profundidad. Por ejemplo, en su trabajo más reciente, mientras evaluaba la rentabilidad del negocio, estaba visitando la planta de producción donde le pedían aprobar un presupuesto extra para cambiar una pieza del equipo porque era vieja e ineficiente. El valor de esa nueva pieza eran millones de dólares. Quizás por su título técnico en la secundaria, porque es Ingeniero Industrial antes que Director de Negocios, o porque le gusta resolver desafíos, lo miró y dijo: “¿Por qué no sólo cambiamos esta pieza desgastada y lo hacemos funcionar otra vez? Ya que el resto del equipo parece funcionar bien”. Su propuesta fue recibida con sorpresa y un: “Quizás… Bueno, no se ha hecho antes. Podría funcionar. Déjanos evaluarlo.”

Luego de un par de horas, su idea (basada en trabajo de profundidad) les había ahorrado millones de dólares.

¿Fue eso trabajo de profundidad o de amplitud? AMBOS. Él no es un Gerente de Operaciones o Ingeniero, nunca ha trabajado como tal, siempre ha estado en el área de mercadeo, comercial o administración de empresas. Entonces, ¿qué le permite tener este tipo de éxito? La mentalidad del Aprendiz Apasionado.

Aclaración: Sí, mostré a mi esposo como un superhéroe de los negocios, y para mí y todos los que lo conocen a través de sus 21 años en P&G, ¡ÉL ES UN SUPERHÉROE EN LOS NEGOCIOS!

La mentalidad del Aprendiz Apasionado – una estrategia para el éxito.

La mentalidad de aprendiz hace que te cuestiones todo lo que sabes y lo que no, te hace más consciente de tus propias certezas y te lleva a buscar mejores respuestas. Es lo que Fred Kofman llama en su libro La Empresa Consciente: HUMILDAD ONTOLÓGICA.

Cada una de nosotras tiene una visión muy pequeña del mundo y sus problemas, por eso necesitamos de la colaboración de otros, preguntarnos, cuestionarnos y JUNTOS alcanzar un enfoque mucho más amplio para poder crear mejores soluciones.

El GRIT habla sobre el trabajo de profundidad, sumergirse en la problemática basándonos en lo que la sabiduría japonesa nos ha enseñado: pregunta por qué, ve más allá, entiende, persevera, siempre hay una forma más eficiente y mejor de hacer las cosas.

Entonces, ¿cómo te conviertes en una líder que pueda ser considerada buena en trabajo de profundidad y amplitud, y alcanzar mayor éxito?

Esta es la parte que no a todos les gusta, la respuesta es simple pero la práctica no.

Tienes que destinar tiempo para ambos tipos de trabajo en tu vida, quizás hasta tengas que agendarlo/programarlo. Expertos como Carl Newport (autor de Depth Work) recomiendan, al menos, 3 horas de trabajo de profundidad al día. Él dice que los elementos claves del trabajo de profundidad son:

  1. Enfócate en una actividad a la vez: el multi-tasking (hacer muchas cosas al mismo tiempo) es un mito porque reduce tu productividad. Haz una cosa a la vez.
  2. Sin distracciones: define períodos de tiempo donde no permitas ser interrumpida. – Yo lo llamo MODO AVIÓN.
  3. Enfócate: mientras más entregada estés con lo que debes hacer, lograrás más y lo harás mejor.
  4. Mantente en la zona: mientras estés siendo productiva, mantente ahí. Mientras más tiempo logres estar así, llegarás más lejos.

 

Por ejemplo, tengo un cliente que es muy bueno con esto y él me dice que programa bloques de 3 horas dos veces a la semana para pensar creativamente, resolver cosas de trabajo, y hace lo mismo con su pasión por la música. Él es realmente bueno en la toma de decisiones y muy disciplinado para llevar a cabo lo que decida, lo admiro mucho por eso.

En mi caso, yo tengo agendado TODOS LOS DÍAS al menos tres horas de trabajo de profundidad para conectarme conmigo misma a través de una 1 hora de conciencia activa (yoga, tennis, correr, caminar) y 2 horas para escribir, meditar y trabajar creativamente. Luego tengo otras tres horas durante la semana para hacer seguimiento a esas ideas que me dan energía, ya sea escribir artículos como este, revisar y fortalecer alguna estrategia de negocio, o crear algún curso o taller.

¿Y dónde queda el trabajo de amplitud: conectar con diferentes personas, ambientes, actividades, inspirarse? También es un gran trabajo. Tengo un punto de vista un poco diferente al de Newport en cuando al trabajo que él llama SUPERFICIAL, ya que algunas de estas actividades pueden ser de gran valor. Por ejemplo, cada conversación que tengo con alguien tiene un propósito: conexión, aprendizaje, ayudar, valorar la compañía del otro, tiene un gran SIGNIFICADO para mí y la otra persona.

Quizás una forma de evitar lo superficial puede ser: hacer de cada interacción (buscar en la web, ver las redes sociales, mirar Netflix, tomar un café con algún amigo, llevar a tus hijos a sus actividades extracurriculares…) algo significativo para ti y aquellos a tu alrededor.

Yo tengo una alarma interna para esto, cuando estoy viendo mis redes sociales y ha pasado el tiempo significativo, empiezo a sentirme incómoda, es como mi niña interna diciéndome: “¡Oye, mírame! Te has desconectado”. Y así vuelvo a conectarme, activo el modo avión otra vez y redirijo mi atención hacia algo valioso.

La clave es mantener tu CONEXIÓN INTERNA. Necesitas conocerte lo suficiente para tener esta alarma y saber cuándo debes cambiar tu atención hacia actividades con mayor valor para ti y los demás.

Aclaremos: no se trata de productividad sino de significado. Puede que esté viendo hacia el horizonte, ver llegar las olas (vivo cerca del mar) o ver a las aves volar y esto es significativo, pero si en ese mismo momento mi atención se va a darle vueltas a pensamientos sin ningún propósito, sólo para satisfacer a mis saboteadoras (hábitos mentales basados en miedo, ansiedad, culpa, vergüenza), entonces CAMBIO lo que esté haciendo y vuelvo a mí. ¿Cómo lo hago? Respiro profundamente y me enfoco en lo que perciben mis sentidos.

Hoy en día, y más que nunca, es VITAL practicar estar presente y planificar el trabajo de profundidad y amplitud en nuestras vidas. También aprender a mantenernos CONECTADAS con nosotras mismas para tener vidas exitosas, productivas y con propósito.

Las personas que hacen esto se siente más saludables, más felices, más exitosas y, lo más interesante, tienen más tiempo que el resto de las personas que sólo se dejan llevar, que no tienen esa brújula interna que los ayude a mantenerse en dirección con sus valores y propósitos.

Volviendo al inicio, ¿trabajo de profundidad o amplitud? Definitivamente, AMBOS. Mantente conectada y haz de ellos algo VALIOSO.

Me encantaría leer sobre tus experiencias, dudas y opiniones al respecto.

Con gratitud,

Denise Dziwak.

Denise Dziwak. Biografia.Denise Dziwak trabaja como coach, consultora de negocios, conferencista y autora, habiendo publicado recientemente su libro Florecer en Familia. La Casa Interior.

Si quieres trabajar con Denise puedes ver su programa de coaching para Florecer AQUÍ.

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