Celos, envidia, solemos evitar hablar de estas EMOCIONES, en especial cuando se refieren a los adultos.

En los niños podemos comprenderlo: “Está celoso de su hermanita bebé” , incluso acompañamos a nuestros hijos a procesar ese sentimiento, para que puedan sentirse seguros y amados.  Podemos descubrir una creencia que lo empeora todo: “no soy suficiente” y decirles a nuestros hijos que eso es falso, que ellos son valiosos, únicos y que sentimos su tristeza de perder lo que tenían, porque nosotros también lo perdimos. Podemos hablarles de lo que estamos ganando al existir un cambio en nuestra familia y cómo eso nos da alegría o entusiasmo, cómo todas esas emociones pueden convivir y seguir muy unidos, como familia, gracias a reconocerlas y estar el uno para el otro.

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Ahora hablemos de TI, de TUS celos, de TU envidia… o de la MÍA, porque yo no soy inmune, la siento también y lo admito.

Si admitimos que la sentimos es más fácil vivirla y sobretodo darnos cuenta de qué la dispara. Yo, por ejemplo, he sentido celos cuando NO me invitan a dar un workshop dentro de una comunidad de colegas coaches y sí invitan a otros. Lo interesante es que sí me alegro por mis colegas, y a la vez, me enojo porque no me eligieron a mí y me dan celos, ¡quiero ser yo la que está allí! Lo interesante es identificar las creencias que se asocian a los celos. Algunas que he escuchado de mis clientas y de mí (pueden ser solas o combinadas):

  • Me lo merezco, debería ser yo la que…. (Merecimiento propio)
  • No es justo, ¡con todo lo que yo hago! Él/Ella no se lo merece. (Desmerecer al otro)
  • ¿Por qué yo no? ¿Habrá algo de malo en mí? (Autocrítica)
  • Hay gente que nace con estrella y otros estrellados, claramente soy de las últimas. (Destino, víctima)
  • Claro, así cualquiera, con esa pinta, plata, (objeto que yo no tengo) consiguen lo que sea. (Irónico, enojo, juzgar falta de valores)
  • Hay que ser “chupamedias” u obsecuente para conseguirlo. (Igual al ítem anterior)
  • El que no llora no mama, y el que no mama es un gil. SOY UN@ GILUNA (Autocrítica)

Ya se que dan risa, por lo ridículas que parecen a la distancia. Pero en el momento en que esos pensamientos y emociones nos circulan nos sentimos HORRIBLE ¿Qué podemos hacer?

 

  • CONÉCTATE: deja que tus celos te hablen, te expliquen todo lo que quieren decirte, lo injusto, lo equivocado, lo que deberían haber hecho para conseguir eso, etc. Deja que te cuenten su forma de pensar.

 

Si tuvieras que ponerle un nombre a esa voz, alguien quien te recuerde tu pasado, tu época de niña, puede ser alguien de la familia, ¿quién sería?

Estos pensamientos no entraron solitos a tu mente, los tomaste de ALGUIEN o de alguna situación que te ocurrió. Por ejemplo, una vez perdí una competencia de oratoria en inglés y mi mamá me dijo: “Es que estaba comprado el premio, ¡¿viste que se lo ganó la nieta de la dueña del colegio que lo organizaba?!” Sí, eso podría ser cierto, pero a mí no me sirvió de nada.

Además, la otra chica había dado un discurso espléndido y se lo merecía. Yo también, pero los jueces vieron algo que ella hizo y yo no, o algo que yo podría mejorar. ¿Qué hay de malo en reconocerlo en vez de explicarlo como injusticia para que NO NOS DUELA? ¡Al final nos duele AÚN MÁS!

  • TRANSFÓRMATE: una vez que escuchaste las creencias, pregúntate cuáles son verdaderas, es decir, ¿tienes pruebas (hechos) que las validen? No hay ni UNA sola prueba que demuestre lo contrario (esto en coaching se llama CONTRA AFIRMACIÓN o contra-fáctico, y si existe, entonces la opinión o juicio es INVÁLIDA).

 

¿Cuál es la verdad que puede AYUDARTE A FLORECER?

Si tu hija de 6 años te dijera alguna de esas creencias, ¿qué le dirías? 

¿Qué tal si reconocemos que cuando tenemos CELOS es porque eso que celamos NOS IMPORTA y MUUUUCHO? Queremos tener ESO, y podemos re orientar ese deseo en acción y ayudarnos a acercarnos a esa meta, en lugar de protestar porque otro ya llegó y nosotros no. Volvamos la mirada hacia NOSOTROS.

  • FLORECE: reconoce que eso que otro tiene a ti te importa y es valioso para ti. Entonces si realmente es así, crea un PLAN de ACCIÓN para lograrlo. Promete hacer UNA acción que te lleve más cerca de ese objetivo.

 

Cuéntame qué descubriste tras leer este artículo. Te leo.

Denise Dziwak.

Denise Dziwak. Biografia.Denise Dziwak trabaja como coach, consultora de negocios, conferencista y autora, habiendo publicado recientemente su libro Florecer en Familia. La Casa Interior.

Si quieres trabajar con Denise puedes ver su programa de coaching para Florecer AQUÍ.

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