¡Florece junto a tu pareja!

Este artículo lo escribo con la pasión y el compromiso de ver a mujeres como tú y yo empoderándonos para crear plenitud, bienestar y armonía en nuestra pareja. Hay temas que conflictúan con esto y te los voy a mostrar uno a uno, para que tomemos conciencia y podamos elegir lo que nos haga FLORECER EN PAREJA:

Mujer con brazos abiertos

1. Sólo la mujer libre tiene el poder para hacer florecer a su pareja.

El poder sólo puede venir de sentirte realmente libre de elegir. Claro, siempre podrás encontrar una “justificación” válida para decir que “no eres libre”, lo cual te deja impotente y en la postura de víctima.

También puedes elegir “otra” justificación distinta para afirmar lo contrario: “Siempre soy libre de elegir.” Te aclaro que NO elegir, es una elección. Tomemos como ejemplo una mujer que está en pareja hace muchos años, y que le gusta tener relaciones sexuales con su pareja, sin embargo muchas veces lo hace porque “cree que debe”, como si fuera su “deber” de esposa. Y claro, tiene muchas razones para hacerlo, porque cuando lo hace, su esposo está “más suave, más conectado a ella, más tierno”, y hasta la negociación más pequeña parece sencilla. Y cuando ha pasado tiempo desde que intimaron él se pone más irascible, hasta furioso, irritable y “peleón”. Entonces, la mujer decide “usar el sexo”, aunque no quiera, para que la relación mejore.

¿Soy la única que escuchó esta historia de alguna amiga, o en mi caso, clienta? Incluso yo creo haber pasado por alguna situación así al comienzo de mi relación de convivencia cuando sólo tenía 23 años. Creía que era mi “rol” como mujer satisfacer, mantener la armonía de la pareja.

Si lo hago consciente, entonces estoy MANIPULANDO, queriendo controlar, usando la intimidad del sexo como HERRAMIENTA. La otra es llamarlo SOMETIMIENTO, y no a mi pareja, sino a “mi idea” de lo que debo hacer, como si no hubiera otra opción, o la consecuencia de esa otra opción fuera tan mala para mí que vale la pena: “vender mi cuerpo a cambio de… ¿paz, seguridad, compañía…?”

Cualquier situación de estas es VIOLENTA. Es un ABUSO de todo tipo, y lo más interesante es que muchas mujeres en algún momento lo hemos permitido, y eso es DENIGRANTE. Luego, salimos al mundo a pedir derechos, ¿de qué tipo?, si ni siquiera honramos nuestra parte más íntima, nuestra sexualidad.

Además, energéticamente, nuestra sexualidad está asociada al chakra básico, que tiene que ver con nuestra identidad tanto espiritual como humana o material, y que si la “ensucio” con sometimiento, ¿qué dice eso de QUIÉN SOY YO?. ¿Es esto lo que quisiera que mi hija aprenda de mí?

Sartre lo dijo primero: “No somos libres de ser libres”.

Nacemos libres para elegir, con todo lo que implica. Para mí es una ALEGRÍA inmensa poder hacerlo. Cada vez que HONRÉ esa libertad con CORAJE.

Si, requiere MUCHO coraje enfrentarnos a nuestros miedos (“¿Y si me deja?” “¿Si se va a buscar a otro lado lo que yo no le doy?” “Si nos separamos, ¿cómo haría sola con todo: finanzas, los chicos, etc?) Catastrofizar es el lugar favorito del EGO.

FLORECER en pareja implica ser LIBRE y actuar como tal. Si nos juntamos con un “troglodita” con el que no logramos llegar a un acuerdo que nos permita sentirnos bien a ambos, pues, dejemos que vaya con otra troglodita, otra esclava de sus miedos. YO, TÚ, no somos esa mujer, ni ayer, ni hoy, ni nunca.

Suavizando mi discurso: hay TÉCNICAS que ayudan MUCHO a entablar esas conversaciones con la pareja de manera CONSTRUCTIVA, que te dan mayor probabilidad de éxito para aprender y seguir construyendo juntos. En el coaching me la paso haciendo “role plays” de conversaciones de este tipo (a veces le llamamos esposo, y otras jefe, al final son NEGOCIACIONES).

Mujer meditando

2. El poder no viene de “luchar” por él, sino de declararlo y honrarlo internamente con conexión.

Otro tema que me parece que nos restringe de empoderarnos, es creer que tenemos que PELEAR por nuestro lugar, en la pareja y en el mundo. A veces escucho mujeres que ante un comentario denigrante de un hombre responden de la misma manera.

Ayer escuché a un hombre quejándose: “Muchas mujeres no pueden seguir mi ritmo sexual”, y la amiga que estaba al lado dice: “¡¿Qué te crees tú?! Yo conocí muchos hombres que no pueden seguir MI ritmo”. Así se arma una competencia a ver quién es “mejor” en el sexo o quien “quiere o tiene más capacidad” para ello.

La mujer que se siente poderosa lo muestra con actos que honren sus valores y propósito. El poder honrar esos valores viene únicamente de mantenerse conectada a sí misma.

Piensa en tu caso: ¿Cuántas decisiones o actos te hacen sentir un tanto incómoda o molesta pero NO registras?

Señales como contracturas, o terminas explotando y agotada. Ese NO REGISTRAR es DESCONEXIÓN, es como si le dijeras a tu alma, tu niña interior: “Shhh, estoy ocupada, yo sé lo que hago” y NO LA (TE) ESCUCHAS. Eso a mi me da MUCHÍSIMA tristeza, por ti y por mí.

Porque un mejor mundo para las mujeres depende de TODAS nosotras, de mantenernos conectadas con nuestra parte esencial, con nuestra luz, nuestra alma, esa niña interior que nos pide a gritos: MÍRAME, ESCÚCHAME; AYÚDAME A EXPRESARME Y VIVIR A PLENO.

Así que si alguien hace un comentario como: “¿Quién es mejor…?”, olvídalo, no merece tu energía. Mientras tú honres lo que es bueno para ti, construirás felicidad en tu vida y en la de quienes te rodean.

Esto último es fácil de entender: ¿Con quién prefieres compartir tu vida: con alguien libre, feliz, poderoso, dueño de sí mismo y su vida, liviano, o con alguien estresado, drenado, cínico o víctima que se queja o debate sin parar?

Manos unidas

3. La pareja florece al unirnos desde la igualdad para fusionarnos sin límites.

Unirnos, fusionarnos con el otro, puede ser un acto de gran desapego y gran poder. ¿Cómo? Si vengo diciendo de empoderarnos, de ser libres, de decir que sí o no según nuestros valores. Claro, y esto sigue siendo lo mismo: cuando yo me siento libre, poderosa y segura TAMBIÉN puedo permitirme SOLTAR TODO CONTROL y fusionarme en una relación de pareja. Especialmente en ese acto íntimo que es “hacer el amor”, puede ser una experiencia realmente grandiosa cuando me dejo ir, suelto, y me permite unirme a mi pareja en cuerpo, mente y alma.

La mujeres que estamos conectadas con nuestra sexualidad, sabemos lo poderosa que es, y que para abrirnos a recibir a otro, debemos confiar, que eso es bueno, y así fluye y todo es hermoso. Esto NO es un cuento de hadas, es UNA REALIDAD posible cuando estamos conectadas con nuestro interior y desde ahí nos conectamos a nuestra pareja.

Para mí, llegar a este punto me tomó nada de tiempo en la adolescencia, y luego años de sanación para volver al encontrarlo. Claro, al comienzo era más inconsciente porque, como dicen las psicólogos, en la adolescencia hay una “moratoria” (una supresión de límites internos) que a veces nos lleva a tomar más riesgos, por ejemplo. Luego más grande, a algunas como yo, nos ha costado eso de SOLTAR, dejar ir, FLUIR, FUSIONARSE. Requiere mirar para adentro, ver qué puede estar bloqueándonos y también acompañarnos con una pareja que nos respete en ese camino.

Las que sufrimos algún trauma asociado a nuestra sexualidad necesitaremos más tiempo y acompañamiento para dejarnos ir, y otras tal vez no. Sea, cual sea TU situación, si no estás pudiendo soltar el control y unirte a tu pareja en la intimidad, es una excelente oportunidad de revisar y re-codificar tu cuerpo, mente/emociones y alma.

¿Qué puedes hacer TÚ para empoderarte?

Paso 1: tomar consciencia. ¿Qué te resonó de este artículo? ¿Hay algún “lugar” que quisieras transformar para FLORECER con tu pareja?

Paso 2: dependiendo del tema que quieras lograr puedes pedir y recibir ayuda.

Por ejemplo podría tomar el curso de @laudysarlilove: CONÉCTATE AL PLACER. 

Si quieres sanar por dentro o mejorar tu comunicación con pareja, puedes escribirme a denise@denisedziwak.com para hacer una sesión de coaching.

También como recurso gratuito, está en YouTube la Master Class Recupera el romance en tu Pareja que, en el lapso de 1 hora, podrás darle forma a qué te retiene de florecer y cómo atravesar este obstáculo.

Paso 3: ¡HAZLO!

La vida es hoy, y si no disfrutas con plenitud, poder, armonía contigo misma y en especial en tu pareja: ¿para qué vives?

Haz que tu vida florezca y emprende aunque sea UNA acción positiva para darle lugar a la maravillosa mujer que eres para que sea quien vino a ser a este mundo y transformarlo con poder, amor y sabiduría.

Te dejo con la gratitud y admiración por tu coraje para leer este artículo y darte la posibilidad de reflexionar y re-elegir aquello que quieres para tu vida.

Denise Dziwak.

Denise Dziwak. Biografia.Denise Dziwak trabaja como life & executive coach, conferencista y autora, puedes ver su libro para crear felicidad y bienestar en la familia: Florecer en Familia. La Casa Interior.

Si quieres trabajar con Denise puedes ver su programa de coaching para Florecer junto a tu pareja AQUÍ.

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